Los juegos de mesa contribuyen al desarrollo físico, cognitivo y social. Favorecen la comprensión de las reglas y normas. Permiten al niño desarrollar su pensamiento lógico y matemático, practicar vocabulario, aprender nuevas palabras y conocimientos. También ayudan a mejorar la memoria, la creatividad o la concentración.
Desarrolla pensamiento asociativo, el aprendizaje de los números, acciones de relación, comparación y asociación de cantidades. Con puntos en bajo relieve que permite el reconocimiento táctil de las fichas, incluso para personas invidentes.